Blog de Relatos Eroticos Gay

1. El Profesor de Educación Física

Escrito por EroRelatos 19-01-2018 en Relatos. Comentarios (0)

Saludos mis queridos y lujuriosos lectores, sin más, aquí les comparto el primer relato erótico vivido por su mismísimo creador y administrador de este su caliente espacio, espero lo disfruten mucho y los invito a que estén al tanto de las próximas publicaciones.

Atte. El Lobo Administrador.

Tenia apenas 16 años y comenzaba mi primer semestre de preparatoria, casi nadie de los compañeros se conocía y la mayoría de las actividades eran de integración por ello sólo los primeros semestres tomábamos la clase de Educación Física.

El profesor que impartía dicha materia, tenia más o menos unos 35 años y se presentó de una manera muy seria y concisa, tenia cara de pocos amigos y era muy serio, de piel morena clara, bastante velludo y media como 1.69 de alto aproximadamente.

Conforme pasaban los días, entre los alumnos supimos que estaba casado con una psicóloga del mismo campus y que apenas iban a tener a su primer bebé. No cabía duda que era un hombre común que hacía su trabajo lo mejor que podía y se lo tomaba muy enserio, ya que siempre fue muy estricto a la hora de clase y no se prestaba para otra cosa que no fuera la actividad física y cumplir con las actividades planeadas.

Personalmente nunca me gustó realizar las actividades físicas que nos pedía, por lo que era la clase que menos me gustaba y mucho menos porque durante las mañanas y a la hora que se impartía la clase siempre hacia frio. 

Antes de cada clase, el profesor siempre nos pedía correr por la cancha de atletismo para calentar, yo siempre iba a mi ritmo, siempre trataba de hacer el mínimo esfuerzo aunque descaradamente se notara mi pereza y cuando el profesor me ordenaba apresurar el paso como mis demás compañeros, siempre batallaba conmigo porque no le obedecía a la primer orden o grito que daba y entre mas me gritaba y apresuraba soplaba y resoplaba su clásico silbato de maestro molesto, más de una vez para hacer valer su autoridad pero ni así lograba ponerme al paso que el quería, cada vez notaba que se enojaba más conmigo y me ponía 6 o 5 de calificación, me regañaba y me dejaba hacer planas en mi cuaderno para que pudiera tomar la próxima clase, pero nunca las hacia y de todos modos me ordenaba tomar la clase y castigarme con actividad física, como sentadillas o lagartijas, por ser tan contradictorio y no obedecerlo en su clase. Todos mis compañeros sabían que ponía de mal humor al profesor y que siempre se enfadaba conmigo por no poner el empeño que el quería.

Y así pasaron los días hasta aquel día que tenia gripe y tenía muy congestionada la nariz por lo que se me dificultaba mucho respirar durante las actividades y mucho mas al correr por la cancha, y solo cuando no pude más, me detuve y apenas me disponía a recobrar la respiración, el profesor sonó fuertemente su silbato y con toda su fuerza me gritó: 

-¡Hey! Sigue, vas muy lento, Rápido!!-

Y no podía más, en cuanto recupere un poco el aire e iba terminando de dar el recorrido me acerque al profesor y le dije jadeando aire: 

-Pr..Profe!, me deja ir..., al baño, a..., sonarme la... Nariz?, Uuff.- 

Y para mi sorpresa respondió de una manera muy peculiar y fuera de lo ordinario, lo recuerdo muy bien y no podía creer lo que había escuchado, el profesor respondió:

-¡¿No quieres que mejor, te suene, YO!?-

No podía creer lo que me había dicho, y además porque lo dijo con un tono muy cachondo, como tirándome los perros y mirando de pies a cabeza. El seguramente vió la reacción en mi cara de extrañes y después de unos segundos le hice otra preguntar para afirmar si podía ir al baño, porque de verdad lo necesitaba, le pregunte:

-¿Eso significa que si puedo ir?

Y el solo acento con la cabeza un si, me di media vuelta y sin mirar atrás y sin darle la mas mínima importancia a lo que acababa de pasar me fui para el baño. Todo iba muy normal llegue al baño, abrí la llave del lavabo y comencé a echarme agua y a limpiar mi nariz, tome algunas toallas de papel y después de secarme la cara y el cuello sudado, fui al mingitorio a orinar, era el único chavo en el baño, no había nadie mas, cuando iba terminando y me disponía a sacudir mi pene, me percate que alguien iba entrando al baño sigilosamente y apenas volví la mirada, vi que era el profesor de educación física que se ponía detrás de mi y no pude decir ni una sola palabra ni un solo ruido cuando de pronto me tomo por la espalda y con una mano me tapaba la boca con la otra me apretó mi cintura y me decía con una voz muy baja al oído:

-No hagas ningún ruido, ven acá, porque esto es lo que estabas buscando!-

Mientras sentía un poco de miedo y a la vez me comenzaba a excitar la idea de que el profesor me siguió al baño y recordaba lo que hace unos momentos me dijo, me empujo dentro del cajón donde están los excusados para comenzar a tocar mi cuerpo sin miedo a que nos encontraran tan cerca uno del otro. Todo transcurría muy rápido, apenas quería yo ponerme cómodo para ser manoseado el ya tenia sus dedos dentro de mi ano, jugueteando y poniendo mi mano en su verga que crecía y se ponía dura de las ganas que me traía. Cuando sentí que ya estaba dura su verga a través de su short, y le apretaba su enorme verga, el ya se disponía a bajarse el short y bajarme el pans con todo y todo para penetrarme. 

Yo no ponía resistencia alguna, solo podía mentalizarme para lo que iba a punto de ocurrir y no gritar de dolor porque me la iba a dejar ir sin piedad el maldito. Cuando sentí la punta solo respire muy hondo y el me sostenía para que no fuera a caerme del dolor o siquiera moverme para resistirme. Me tenia a su merced, metiéndomela muy profundamente y a un ritmo que iba intensificando mientras me decía al oído:

-Haber si así me obedeces maldita zorra! Esto es lo que te ganas por ser tan desobediente, Mmmmh!-

Y desde ahí se dispuso a embestirme con todas sus fuerzas sin importarle el ruido que causaría el chocar de su pelvis con mis nalgas, yo tampoco pude contener algunos gemidos que me provocaba el dolor convertido en placer en el clímax de nuestro sucio y tan caliente experiencia, fue algo realmente prohibido y muy satisfactorio, cuando llego el momento en que se iba a venir dentro de mi, abrazo muy fuerte con su brazos y me mordió el cuello con sus dientes y respirando fuertemente junto a mi dejo expulsar toda su leche caliente dentro de mi culo. Y lentamente saco su miembro de mi y todo sudoroso me dio un beso en la boca y respiro profundamente mi aroma y me dijo antes de limpiarse y subirse el short:

-Ahora eres mi perrita, eh! Espero que me veas como lo que en realidad soy para ti, Tu superior y tu autoridad!-

Yo me quede sin palabras y con las piernas temblorosas y escurridas de semen solo asenté un si con la cabeza y me dispuse a limpiarme y subir mi pants, para continuar con el día.

Una vez limpio y reincorporado a la clase, mis compañeros me preguntaron que me había pasado porque ellos pensaron que el profesor me había regañado o golpeado porque lo sacaba mucho de sus casillas y por supuesto no iba a revelarles lo que en realidad paso!... cojeando un poco le dije que, el profesor me hizo dar sancadas por todo el pasillo y que por eso me había tardado y que era el mismo quien supervisaba que yo las hiciera correctamente. ;) Fin!

Posdata; Si quieren saber que paso después, háganmelo saber a través de mi cuenta de twitter. Les quiero mucho.


Presentación y Finalidad del Blog

Escrito por EroRelatos 19-01-2018 en Relatos. Comentarios (0)

Este espacio está dirigido para todo aquel que guste de la lectura erótica, caliente y 100 % real. Puedes mandar tus historias, anécdotas, relatos y encuentros a mi correo, con la única condición que sean reales, no fantasías. Las historias serán revisadas y publicadas siempre y cuando cumplan las condiciones: 

1· Que no sean demasiado largas.

2· Que sean reales.

3· Que sean muy muy calientes.

PD: El correo al cual mandar los relatos lo publicaré después.